Restos de un planeta dentro del disco de escombros que orbita alrededor de una enana blanca

Representación artística de un fragmento planetario orbitando a la estrella SDSS J122859.93+104032.9, dejando una estela de gas tras él. Crédito: University of Warwick/Mark Garlick.
Fecha de publicación
Autores
C. J. Manser
B. T. Gänsicke
M. Hollands
Paula
Izquierdo Sánchez
T. R. Marsh
A. J. Mustill
Pablo
Rodríguez Gil
et al.
Referencias

Se ha detectado un cuantioso número de exoplanetas orbitando alrededor de estrellas tipo el Sol. Estas estrellas terminan sus vidas convertidas en enanas blancas, las cuales deberían heredar el sistema planetario que consiga sobrevivir a las distintas etapas evolutivas de la estrella. De hecho, existe un gran número de enanas blancas que presentan evidencias de haber engullido cuerpos más pequeños, de donde se deduce que podrían albergar un sistema planetario orbitando a su alrededor. Una pequeña fracción de estas enanas blancas presentan a su vez, discos de escombros circunestelares con componente gaseosa, que detectamos gracias a distintas líneas de emisión en sus espectros. En este trabajo, presentamos la detección de una variación periódica de 123.4 minutos en diversas líneas de emisión de Ca II, las cuales se producen en el disco de gas que orbita alrededor de la enana blanca SDSS J122859.93+104032.9. A través de simulaciones numéricas, determinamos que la explicación más plausible para esta señal periódica es la existencia de un cuerpo sólido de baja masa dentro del disco de escombros que orbita a la estrella. Este planetesimal debe ser muy pequeño y altamente denso para haber sobrevivido al desmembramiento que se suele producir a una distancia tan pequeña de la estrella como este se encuentra. En última estancia, discutimos la posibilidad de que este cuerpo sea el núcleo de un planeta antaño mayor, donde sus capas más superficiales podrían haber sido sustraídas.