Curso: FORMACIÓN Y
EVOLUCIÓN DE GALAXIAS: RECIENTES AVANCES

Prof. Richard S. Ellis
Instituto Tecnológico de California (Caltech)
EEUU
Pionero en la historia
de los cartografiados de corrimiento al rojo de galaxias, Richard S. Ellis, del Instituto
Tecnológico de California y titular de la Cátedra Plumian de Astronomía de la
Universidad de Cambridge, aporta en esta entrevista una perspectiva de los resultados de
los primeros muestreos de galaxias y de sus homólogos más actuales.
Hace aproximadamente una
década varios grupos idearon y planearon la realización de amplios muestreos de
corrimientos al rojo de galaxias. ¿Qué les impulsó a hacer ese trabajo? ¿Qué surgió
de aquellos mapeados una vez obtenidos los datos?
"Los muestreos de
corrimientos al rojo de galaxias débiles se remontan a los primeros años 80 y partieron
de la idea de Beatrice Tinsley de que las galaxias azules débiles encontradas por Richard
Kron y otros eran, en realidad, galaxias elípticas jóvenes a alto corrimiento al rojo.
Algunos siguieron creyendo que la distribución bivariada de magnitudes y corrimientos al
rojo N(m,z) contenía información valiosa sobre el modelo cosmológico. Sin embargo,
pronto quedó claro, por la dependencia de la función de luminosidad de galaxias de campo
con el corrimiento al rojo, que la evolución de las galaxias hasta un corrimiento al rojo
de 1 es bastante compleja. Desde esa época hasta el presente hay un declive rápido en el
número de galaxias azules irregulares pequeñas mientras que los sistemas regulares
masivos evolucionan más despacio. Yo diría que éste es el resultado más destacable de
esos muestreos.
Pero, tomando un poco de
perspectiva, diría también que los muestreos fueron esenciales a la hora de valorar la
importancia del Universo a alto corrimiento al rojo. En el Simposio 92 de la IAU
"Objetos a alto corrimiento al rojo", celebrado en 1979 en Los Angeles (sí, tan
viejo soy) encontramos referencias a alguna radiogalaxia o galaxia de cúmulo más allá
de z=0,5, pero, ¡no se mencionan muestreos de galaxias de campo más débiles que B=15.5!
Aunque aún queda mucho que aprender físicamente sobre la evolución en un corrimiento al
rojo de entre 0 y 1, los primeros mapeados fueron fundamentales en el sentido de que
revelaron la profundidad sondeada a varios límites y esto ha sido útil para muchos otros
trabajos."
¿Necesitamos hoy un nuevo
muestreo de corrimiento al rojo para galaxias más débiles que las recogidas en los
mapeados CFRS y LDSS-II?
"Es una reacción natural,
¿no?: ahora que tenemos telescopios con mayor apertura, vayamos a por objetos más
débiles y a por mayor profundidad. No obstante, es sorprendente el poco avance que ha
habido hasta ahora en este sentido. En el rango visible, Len Cowie y sus colaboradores han
llegado a B= 24,5 25 con el Keck, sólo aproximadamente una magnitud más débil de
lo que se conseguía con el WHT, de 4,2 m, y creo que es justo decir que la distribución
del corrimiento al rojo no ha dado panoramas radicalmente distintos porque simplemente
estamos sondeando zonas un poco más débiles dentro de la misma función de luminosidad.
Donde sí ha habido más progreso es en los muestreos seleccionados en la banda K de Cohen
y Cowie, que serían sensibles a la presencia de galaxias masivas más allá de z=1.
Parece que, más allá de z=1,5, hay menos galaxias masivas de las que se espera en los
modelos en los que las galaxias formaron la mayor parte de sus estrellas en épocas
tempranas.
El problema con que nos
encontramos es que los mapeados limitados en magnitud constituyen formas muy ineficaces de
sondear un intervalo de corrimiento al rojo dado (digamos, 1<z<2) debido a la
contaminación por galaxias más cercanas. No me parece una buena idea seguir mapeando
todo lo que encontremos hasta un límite fijo, al estilo de lo que se hizo en CFRS o LDSS.
Tenemos también el problema de reconocer características que podrían encontrarse en
cualquier punto entre el UV y el infrarrojo cercano, lo que implica el uso de una
combinación de espectrógrafos ópticos e infrarrojos y, de algún modo, decidir una
estrategia diferente para cada instrumento.
Afortunadamente, con las
imágenes del HDF se ha desarrollado la técnica de los corrimientos al rojo
fotométricos. Aunque hay quien considera estos datos imprecisos, especialmente en el caso
de las distribuciones espectrales de energía azules y sin líneas espectrales, se tiene
la esperanza de que puedan ser utilizados para dividir las muestras para hacer luego
espectroscopía más detallada. Hay mucho por hacer en este campo pues, hasta hace poco
tiempo, los observadores que tenían acceso al Keck se dedicaban, quizá con buenos
motivos, a estudiar galaxias seleccionadas por el corte de Lyman a corrimientos al rojo
más altos. Ahora nos urge conocer mejor las galaxias en el rango de 1<z<2,5, pero
diseñar los muestreos adecuados supondría una buena carga de trabajo y una nueva
generación de espectrógrafos infrarrojos multiobjeto."
El desarrollo de la
tecnología para la construcción de telescopios y la instrumentación astronómica va
estrechamente unida a los avances científicos. A su modo de ver, ¿qué tecnologías
impulsarán el estudio de la formación de galaxias en la próxima década?
"El HST nos ha abierto los
ojos sobre la utilidad científica que pueden tener las imágenes de galaxias resueltas
espacialmente. A pesar de que se conoce poco el fundamento físico de la morfología de
las galaxias, son pocos los que sostendrían que la presencia de una espiral regular o de
una elíptica bien formada con colores de evolución pasiva a z=1 no es información
importante. Ahora debemos asegurarnos de que los telescopios terrestres estén a la altura
de estas imágenes de alta resolución instalando en ellos la adecuada espectroscopía
2-D. Nicole Vogt y otros han obtenido algunas curvas de rotación de galaxias distantes,
pero eso no es más que el comienzo. Este tipo de programas requieren una excelente
calidad de imagen que sólo se consigue mediante óptica adaptativa y espectrógrafos
multiobjeto 2-D infrarrojos equipados con detectores de óptico e infrarrojo de gran
formato.
En el caso de instalaciones que
no puedan observar en los rangos óptico e infrarrojo a la vez, es necesario conocer el
papel que desempeña el polvo en la evolución de las galaxias mediante receptores
submilimétricos de segunda generación y misiones espaciales como SIRFT, además de
detectar la primera luz de las estrellas más allá de z=5. En el último
caso, no creo que debamos sentarnos hasta que llegue el NGST y ya está, sino que hay que
esperar que los avances en el campo de los detectores infrarrojos impulsen búsquedas
innovadoras de señales de líneas de emisión procedentes de las épocas
oscuras. Aún se puede hacer mucho desde tierra en estas áreas.
Así que la óptica adaptativa,
los espectrógrafos de campo integrado, los receptores submilimétricos y los detectores
de infrarrojo de gran formato son elementos clave a desarrollar."
A lo largo de los años 80 se
reunió una gran cantidad de información nueva sobre galaxias lejanas. En su opinión,
¿encaja el panorama resultante sobre la formación de galaxias con la cosmología de la
Materia Oscura Fría (DCM)? ¿Se necesita una nueva cosmología o se puede adaptar la CDM
para encajar los nuevos datos?
"¡Estoy ansioso por
escuchar lo que tenga que decir Simon White al respecto! Así que permítanme que haga un
poco de abogado del Diablo. La CDM es un marco extremadamente versátil que
puede, gracias a la habilidad de sus defensores (quienes hay que reconocer que son
personas muy elocuentes), ajustarse para hacer encajar la mayoría de los
datos que se obtienen hoy porque el número de parámetros libres es aún bastante grande.
Es sobre todo una teoría sobre el desarrollo de estructura más que de la formación de
galaxias. Por lo que a la última se refiere, la CDM necesita detalles físicos referidos
a la formación estelar, el feedback y el ensamblaje físico para poder predecir lo
observado, que no siempre son específicos de la CDM, algo que hay que recordar cuando se
lea algún artículo donde se sostenga que la cosmología de la CDM concuerda con las
observaciones.
Incluso si la CDM concordase con
los datos observacionales, por ejemplo mediante modelos semianalíticos muy desarrollados,
a mi modo de ver seguiría sin bastar. Lo que en realidad necesitamos es probar los
elementos fundamentales de la teoría. Sobre todo necesitamos encontrar pruebas claras de
materia oscura no bariónica, esperemos que independientemente de cualquier marco
teórico, así como, francamente, de cualquier prueba ambigua de sesgo a gran escala. Creo
que el fenómeno de lentes gravitatorias débiles fuera de los cúmulos es un buen sitio
donde empezar la búsqueda. En segundo lugar, hay que fijar los parámetros cosmológicos
de modo que a la CDM le quede menos margen de maniobra, supongo que aquí se está
progresando algo. Por último, los observadores deben hacer frente al desafío y tratar de
medir independientemente las masas estelar y total de los sistemas en varios momentos a lo
largo de su evolución para comprobar el grado de desarrollo jerárquico. Será un trabajo
duro pero merecerá la pena.
Así que ¡por supuesto que la CDM está
haciendo progresos! Lo peor de la situación en que nos encontramos es que la CDM es lo
único que hay. Sus proponentes han desarrollado un panorama muy versátil, pero la
pregunta es si es correcto. Sería estupendo contar con más de una teoría bien
desarrollada para poder controlar a estos muchachos. En realidad me sorprende que los
teóricos vayan tan a la zaga en este punto; es insano para la disciplina y además un
poco aburrido."
PERFIL
RICHARD S. ELLIS nació en
1950, en Colwyn Bay, Gales (Reino Unido).
A los 18 años ingresó en el
Departamento de Astronomía del University College de Londres, donde se licenció en 1971
con dos premios de licenciatura. Se doctoró en Astrofísica por la Universidad de Oxford
en 1974, con un trabajo sobre «Abundancias estelares y nucleosíntesis» que le mereció
también dos premios.
Hasta 1993 fue Profesor de
Astronomía en la Universidad de Durham.
Desde 1994 a 1999 ha sido
Director del Instituto de Astronomía de Cambridge, donde ocupa la cátedra Plumian de
Astronomía. Actualmente es Profesor de Astronomía en Caltech (EEUU).
Entre muchos otros comités
científicos asesores de instalaciones telescópicas, formó parte del Grupo de Trabajo
Científico de la NASA para el Telescopio Espacial responsable de los Deep Surveys
(1984-85); del Comité de Usuarios del Space Telescope European Coordination Facility
(1988-90); del Comité Científico Asesor del proyecto GEMINI por parte británica
(1990-93); del Comité de Asignación de tiempo de observación en el Telescopio Espacial
«Hubble» (1992) y del comité Científico del PPARC (desde 1998).
Ha sido responsable de la
instrumentación de los telescopios británicos (1984-87) del Observatorio del Roque de
los Muchachos, en La Palma.
Es miembro de la Royal
Astronomical Society (1974), de la Sociedad Astronómica Americana (1985) y de la Sociedad
Astronómica del Pacífico (1985) y ha publicado más de 200 artículos especializados. |