El origen de la vida es un problema de difícil solución para la ciencia moderna. Los experimentos en laboratorios pueden producir algunos de los elementos básicos que forman un ser vivo (por ejemplo, amino-ácidos), pero no producen un ente capaz de reproducirse y metabolizar el medio que lo rodea. Algunos científicos piensan que podría ocurrir que la generación espontánea de vida fuera un proceso con muy baja probabilidad. En ese caso, dada la edad de nuestra galaxia podría darse la situación de que la vida se hubiera generado espontáneamente en otro lugar y luego hubiera viajado por los confines del espacio hasta nuestro Sistema Solar. Por supuesto, esto no resuelve el problema científico, sino que lo traslada significa a un pasado y lugar distante.
La idea de las semillas de la vida llegando desde el espacio es antigua, pues ya estaba presente en la epoca de los antiguos griegos, hasta alcanzar su legitimidad cientifica en los siglos 19 y 20, cuando se postuló el viaje de esporas en el espacio que sobrevivirían las duras condiciones del espacio interestelar, moviendose a traves de la presion de radiacion. Al llegar a otro planeta, si las condiciones son adecuadas, la nueva vida podría florecer. Se ha postulado que sustancias organicas completas e incluso organismos primitivos hayan evolucionado en la superficie del polvo cosmico, y de alli transportado por diversos medios al espacio circundante.
Deben de imponerse fuertes restricciones al tamaño de los microbios para que sobrevivan a la radiación ultravioleta del espacio. Por ejemplo, para escapar de una estrella del tipo del Sol, el microorganismo debería de tener un tamaño de 0.2 a 06 micrones, dentro del rango de algunas esporar terrestres.
El método de transporte de los organismos puede ser diverso. Los meteoritos creados por colisiones de cuerpos celestes con cometas pueden servir con transportadores de bacterias en el espacio, protegiéndoles tambien de la radiacion ultravioleta. Se han detectado amino-ácidos y otros elementos que forman la quimica de la vida en meteoritos, un argumento a favor de la introduccion de vida desde el espacio exterior, o al menos, de una colaboracion en el desarrollo de los primeros estados de al vida.
La vida desde el espacio puede venir de esas maneras sutiles a invadirnos. La película fundamental en ese subgénero es Invasión of the Body Snatchers (1956), donde el tema de la paranoia domina la historia. Aquí semillas del espacio se transforman en réplicas de seres humanos sin emoción, reemplazando a los originales. Como buena obra de arte, puede interpretarse de dos maneras, sea como un ejemplo de la paranoia de extrema-derecha sobre los comunistas tomando el poder en el apogeo de la guerra fría en los años cincuenta, o bien como una metáfora de la llamada "caza de brujas" en el Estados Unidso de los años cincuenta.
Sin una vena mas tecnológica, tambien se presenta el peligro de la vida extraterrestre en The Andrómeda Strain (1971), donde un microorganismo ingresa a la Tierra en una sonda espacial, causando la muerte inmediata a todos los que se encuentran en su cercanía. La cepa que se llama Andrómeda técnicamente no es un organismo vivo, sino un virus, pero habla de los peligros que nos pueden esperar en el espacio.