Aunque no existe ninguna evidencia de visitas de extraterrestres en nuestro pasado, tanto bajo la forma de extraños artefactos o restos alienígenas, es posible especular sobre las razones para ello si, como piensan algunos científicos, la vida inteligente es un hecho muy común en la historia de nuestra galaxia.
Si las primeras razas inteligentes surgieron en la galaxia en algún punto en el pasado, tarde o temprano tendrían que haber llegado a alcanzar el grado de civilización tecnológica que les permitiera viajar a las estrellas mas cercanas. Se puede demostrar matemáticamente que siguiendo perfiles de colonización similares a los que los que se emplearon para explorar las islas de Océano Pacífico por sus nativos, y utilizando tecnologías no mucho mas avanzadas que las que disponemos (es decir, sin recurrir a naves con velocidades cercanas a las de la luz) nuestra galaxia tendría que haber sido explorada completamente en aproximadamente doscientos millones de años.
La conclusión lógico es que tendríamos que ver rastros de esas visitas. Sin embargo, estos no aparecen. La vida extraterrestre parece ser un hecho muy probable. Siguiendo el razonamiento de Carl Sagan expresado en su novela Contact ("sería un terrible desperdicio de espacio que todo estuviera vacío") y dado que nuestra galaxia es los suficientemente vieja y nosotros suficientemente jóvenes para que otras civilizaciones hubieran estado presentes con anterioridad,... ¿donde están? Esto es lo que se conoce poéticamente como "el gran silencio", o tambien, por un termino conocido como "la paradoja de Fermi", la cuestión planteada por el físico Enrico Fermi: ¿Si los extraterrestres existen, porqué no están aqui?.
Una raza tecnológicamente avanzada podría fabricar las llamadas máquinas de von Neumann, sondas exploradoras inteligentes que una vez que llegan a un sistema planetaria son capaces de utilizar el material que encuentran para construir copias de si mismas, que con las mismas instrucciones continúan su misión de exploración. Sabemos que es posible que la galaxia haya sido explorada por estas maquinas automáticas, saltando entonces de sistema solar a sistema solar. En ese escenario no es descabellado pensar que hubieran dejado restos de su presencia. Asi lo piensan algunos científicos, y de la misma manera como existe un SETI, la búsqueda de inteligencia extraterrestrial escuchando sus señales en el espectro electromagnetico, tambien existe un SETA, la busqueda de artefactos extraterrestres. Varios grupos de astrónomos han buscado los hipotéticos restos de esas visitas en el sistema solar, examinando la órbita de la Tierra, la Luna, los puntos de Lagrange y hasta el anillo de asteroides.
Empezando por el lugar mas cercano, nuestra misma Tierra, no existe evidencia de ninguna artefacto que pueda considerarse como extraterrestre. Para el cine, por supuesto, esto no es problema. La conocida Puerta de las Estrellas del filme Stargate nos muestra un ingenio que podría confundirse como obra humana. Por su funcionamiento deducimos que crear una especie de agujero de gusano (una estructura del espacio-tiempo que se describe en la teoría de la Relatividad General) para comunicar dos puntos muy distantes en el espacio. La fuente de energía para ese aparato no se describe, aunque seguramente no sería algo que se puede guardar en un bolsillo.
El artefacto mas celebre de esta colección es el célebre monolito negro que se
presenta en la película 2001. Una Odisea en el espacio.
Es interesante que la
extrategia que usan los alienígenas en la película es la
que ha sido discutida extensamente por la comunidad
científica, lo cual no es extraño, ya que se basa en
nuestros conocimientos actuales. El monolito fue enterrado en la Luna,
previendo que dada la despreciable actividad geológica de
nuestro satélite, sería imposible que fuera desenterrado
de forma accidental. Para que sirviera como marcador del lugar
del enterramiento, el artefacto esta dotado de un fuerte campo
magnético, de manera tal que solo una raza inteligente pudiera
localizar su posición.