IGOR NOVIKOV: “Dentro de 100 años, la máquina del tiempo será teóricamente viable”

Igor Novikov. Crédito: Miguel Briganty (IAC).
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María Carmen del
Puerto Varela
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Este atrevido astrónomo ruso de 60 años, experto en Cosmología y física cuántica, ha presidido la Comisión de Cosmología de la Unión Astronómica Internacional. Hasta 1990 ocupó cargos directivos en diferentes centros científicos de su país, entre ellos el Instituto de Investigaciones Espaciales. Hoy, dirige el Centro de Astrofísica Teórica de Copenhague.

Se le considera el vendedor de la máquina del tiempo, un auténtico mago de los agujeros negros, un buceador en la espuma cuántica. El ruso Igor Novikov piensa que las leyes físicas en todo el Universo visible son las mismas que existen en nuestro entorno cercano, pero advierte que en la Cosmología teórica ya se está planteando la existencia de otros universos y que el nuestro se está reproduciendo a sí mismo constantemente, de forma que existe también eternamente en infinita variedad de estados.

Incluso la máquina del tiempo podría ser ya una auténtica realidad sin que haya existido ningún intento de crearla artificialmente. Novikov suele apostar públicamente por la llamada Astronomía exótica, como hizo en la reunión internacional “Key Problems in Astronomy”, organizada por el Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC) y la Fundación BBV, en Tenerife, y en la que se dieron cita los más prestigiosos investigadores del momento.

1. Usted habla de múltiples big bangs y de que el Universo se formó a partir de un proceso único. ¿Cómo se imagina la escena cósmica inicial?

La materia se encuentra en estado de falso vacío, sometido a fluctuaciones, con una densidad de materia absolutamente fantástica. En condiciones como ésta, los efectos gravitatorios cuánticos son extremadamente importantes. La evolución de las fluctuaciones cuánticas, el espacio y el tiempo juntos dan lugar a muchas estructuras topológicas diferentes, que formarían lo que llamamos espuma cuántica. A partir de ella pueden irse individualizando pequeñas burbujas en un espacio de tiempo muy breve. Esas pompas crecen y vuelven de nuevo al principio, como en un proceso de ebullición de la extraña materia. Sólo en ciertas ocasiones, cuando se alcanzan las condiciones físicas precisas, consiguen la velocidad que les permite expandirse en el tiempo. La física en el interior de las burbujas puede diferir completamente de una pompa a otra. Nosotros vivimos en una de esas burbujas.

2. ¿Cuáles serían esas estructuras topológicas diferentes a las que acaba de aludir?

Me refiero concretamente a los arcos, las paredes, las colinas y a esas pequeñas burbujas.

3. Los cosmólogos se preguntan cómo podríamos observar esos otros posibles big bangs y cómo se comunicarían entre ellos…

Creo que podría haber algún tipo de agujeros de gusano que sirvieran de unión entre diferentes universos, incluido el nuestro, de manera que a través de ellos pudiéramos obtener información sobre estos otros universos. Por otra parte, todos esos miniuniversos tuvieron un antepasado común, así que podemos conocer los descendientes si somos capaces de descubrir dicho ancestro. En principio, esto último resulta factible porque se trata de nuestro antepasado.

4. ¿Es posible entonces que hubiera un big bang antes del Estallido Inicial?

El Universo se está reproduciendo a sí mismo continuamente, existiendo también eternamente en infinita variedad de estados. En un momento dado y dentro de una de las minipartes de este universo, las condiciones se volvieron apropiadas para la vida. Eso ocurrió en el contexto de lo que se conoce como principio antrópico.

5. ¿Le gustaría poder presentar una máquina del tiempo cada vez que le preguntaran por ella?

Desde luego que sí, pero desgraciadamente no está al alcance de nuestra tecnología. Sin embargo, quizá dentro de 100 años la máquina del tiempo sea teóricamente viable. En las cercanías de una máquina del tiempo, los procesos físicos pueden ser diferentes de los que conocemos, incluso los procesos mecánicos más simples, como el choque de dos bolas de billar. Para resolver estos problemas hemos descubierto un método que utiliza el principio general de la acción mínima, lo que viene a ser una compleja expresión matemática sobre el estado dinámico de un sistema físico.

6. ¿No es cierto que hace unos años la sola idea de construir una máquina de este tipo era poco menos que una quimera?

En efecto, hace unos años se dudaba mucho acerca de las posibilidades de construir la máquina del tiempo, mientras que ahora sabemos que no hay ninguna ley física que impida su construcción. Yo sigo siendo optimista en este sentido, continúo trabajando en esta idea y me alegra saber que cada vez hay más teóricos que están colaborando con nosotros.

 

(Esta entrevista también fue publicada en la revista Muy Especial en 1996)