Todas las entradas de: Gara Mora Carrillo

Piedras que llovían del cielo

Hace un siglo, las caídas de meteoritos generaban espanto y turbación en las gentes, así como expresivas crónicas en la prensa escrita local y nacional

Portada del diario La Época del 10 de febrero de 1896. Archivo de la Biblioteca Nacional.
Portada del diario La Época del 10 de febrero de 1896. Archivo de la Biblioteca Nacional.

No es costumbre de todos los días ver caer una piedra del cielo, y menos acompañada de los fenómenos acústicos y luminosos correspondientes a estos sucesos. La caída de meteoritos es un proceso ocasional, imprevisible tanto en la fecha como en el lugar. Sin embargo, a pesar de que se trata deun suceso que con frecuencia se convierte en motivo de exposición – en el Museo Nacional de Ciencias Naturales de Madrid (MNCN) se encuentra la más amplia colección de meteoritos caídos en España desde el siglo XVIII–, y de que también se realizan importantes estudios acerca de su impacto social e histórico, no se suele dedicar mucho espacio a contar las reacciones sociales producidas por estas caídas, gran parte de ellas ocurridas en épocas en las que la población de a pie prácticamente no tenía ningún conocimiento científico sobre la cuestión, y que por tanto suscitaron las situaciones más pintorescas. Sigue leyendo

Estrellas entre viñedos

Imagen artística de la figura de un sextante junto a la carpa de la Agencia de Desarrollo Local, en la finca SAT San Gonzalo de Tegueste . Al fondo, los viñedos de Tegueste. Foto: IAC.
Imagen artística de la figura de un sextante junto a la carpa de la Agencia de Desarrollo Local, en la finca SAT San Gonzalo de Tegueste . Al fondo, los viñedos de Tegueste. Foto: IAC.

Se gestó entre estrellas. Se gestó entre viñedos. La música, el placer del paladar, la astronomía. La cultura. En el municipio de Tegueste es bien sabido el esmero con el que sus viticultores han cuidado las vides desde que empezaron a cultivarlas en el siglo XVI. Por entonces, estos agricultores ya observaban el cielo buscando respuestas, haciendo preguntas; contemplaban el cosmos con la misma perspectiva que describen hoy los jóvenes astrónomos aficionados, con la misma perspectiva que hace 30 años, mientras, un poco más arriba, algunos inauguraban los Observatorios de Canarias, otros, jóvenes, subían peldaños en dirección a sueños más musicales. El mes de abril de 2015 los reunió a todos en una botella. Sigue leyendo

Celebrando la Luz de Ibn al-Haitham

Portada del Libro séptimo del Tratado de Óptica de Ibn al-Haitham (Kitāb al-Manāẓir). (Fuente: http://news.lib.uchicago.edu/wp-content/uploads/2011/04/islamic_libraries.jpg)
Portada del Libro séptimo del Tratado de Óptica de Ibn al-Haitham (Kitāb al-Manāẓir). (Fuente: The University of Chicago Library)

Prácticamente toda la información que nos llega del Universo lo hace en forma de luz, exceptuando una pequeña parte que corresponde a material recogido de meteoros y cometas, partículas detectadas procedentes del Sol, etc. Así, el desarrollo de la parte de la Física que estudia las leyes y los fenómenos de la luz, la Óptica, ha sido un pilar fundamental en la investigación astrofísica. Desde sus comienzos, ambas disciplinas evolucionaron a la par. Y, en el inicio, fue Ibn al-Haitham, el hilo conductor para la celebración, en 2015, del Año Internacional de la Luz y las Tecnologías Basadas en la Luz. Sigue leyendo

Cuando la ciencia abrió las ventanas

El Grabado Flammarion, ilustración aparecida en L'Atmosphere: Météorologie Populaire (Paris, 1888), pág 163 . El pie de foto en la obra original dice: "Un missionnaire du moyen âge raconte qu'il avait trouvé le point où le ciel et la Terre se touchent..." (Un misionero medieval cuenta que había encontrado el lugar en el que el Cielo y la Tierra se encuentran.)
El Grabado Flammarion, ilustración aparecida en L’Atmosphere: Météorologie Populaire (Paris, 1888), pág 163 . El pie de foto en la obra original dice: “Un misionero medieval cuenta que había encontrado el lugar en el que el Cielo y la Tierra se encuentran”.

A lo largo de muchos siglos, la comunicación de la ciencia se limitó casi exclusivamente al intercambio dentro de las propias disciplinas, es decir, permanecía dentro de los límites de la ciencia considerada profesional. La relación del público con las ciencias era puramente práctica, motivo que sin embargo favorecía el conocimiento relativamente profundo por parte del vulgo de algunos aspectos del conocimiento y desarrollo científico. Sigue leyendo