Método

El método es sencillo. Simplemente hay que apuntar la hora exacta en que Ío, uno de los satélites de Júpiter, reaparece tras estar sumergido en la sombra del planeta. Si realizamos la observación en diferentes fechas (y, por tanto, distancias distintas entre Júpiter y la Tierra), la diferencia de tiempo entre cuando debería ocurrir en teoría y cuando realmente lo observamos en la práctica nos permitirá estimar la velocidad de la luz. Para facilitarte la observación te damos las horas aproximadas en que van a ocurrir en la sección de efemérides.

El proyecto inicia tras el 6 de febrero por ser el día en que Júpiter se encuentra en oposición al Sol. Esto significa que el Sol, la Tierra y Júpiter se encuentran más o menos alineados (en ese orden) y, por lo tanto, es el momento en que la distancia de la Tierra a Júpiter es mínima. A lo largo de los próximos seis meses y medio la Tierra y Júpiter irán aumentando la distancia entre ambos planetas en unos 300.000.000 km, lo que provoca que se produzcan las reapariciones de Ío con un retraso de más de 16 minutos.

Procedimiento para la obtención de datos

1. Seleccionar efeméride (Fecha y Hora)

Primero debes mirar en las tablas que te proporcionamos, las fechas y las horas en las que se va a producir una reaparición de Ío para así programar tu observación.

2. Sincronizar el reloj.

Es muy importante que tu reloj esté en hora “al segundo”. Para ello debes sincronizarlo con un reloj que te dé la hora exacta, por ejemplo, un GPS, usando la de webs como www.hora.es o las señales horarias de emisoras como RNE sincronizadas con el Observatorio de San Fernando de Cádiz.

Hora UTC:

Las horas que aparecen en la tabla de efemérides vienen dadas en Tiempo Universal Coordinado UTC, con origen en el meridiano cero, el meridiano de Greenwich, por lo que deberás sumar o restar las horas correspondientes al huso horario desde el que hagas la observación, y de esa manera obtienes la hora local. Ten en cuenta esto para buscar los fenómenos que ocurran cuando sea de noche en tu localización y Júpiter esté sobre el horizonte. En Canarias, por ejemplo, durante el invierno la hora local coincide con el UTC y en verano tendrán una hora de adelanto.

3. Localiza a Júpiter en el cielo.

Una vez elegida la fecha y hora hay que identificar a Júpiter y sus satélites. Durante 2015, Júpiter será ese astro brillante de color blanco situado en la constelación de Cáncer y que se verá hasta principios de agosto desde primera hora de la noche, siendo el objeto nocturno más brillante del cielo después de la Luna y del brillante Venus, éste último visible sólo tras la puesta de Sol durante un par de horas y de un intenso color amarillo. Podrás comprobar la diferencia de brillo entre estos dos astros el 30 de junio de 2015, cuando estén prácticamente juntos en el cielo.

4. Apunta tu telescopio.

Una vez identificado el planeta, apunta con el telescopio y usa un ocular que te proporcione por lo menos unos 100-150 aumentos aproximadamente. Intenta usar siempre los mismos aumentos durante todas las observaciones.

5. Identifica los satélites Galileanos.

Fíjate en la posición de los demás satélites, para averiguar por dónde reaparecerá Ío, lógicamente invisible al estar en la sombra del planeta. Para ello puedes usar una aplicación móvil o una página donde se represente sus posiciones.

6. Comienza a observar cinco minutos antes de la hora aproximada.

Comienza la observación unos cinco minutos antes de la hora indicada, para acostumbrarte a la oscuridad y prepararse para la reaparición. Cuando detectes un punto con muy débil brillo en la zona en la que debe reaparecer, mira el reloj y apunta la hora con una precisión de un segundo. Y ya está, es así de fácil.

7. Apunta la hora con precisión de un segundo y mándanos los detalles de tu observación.

Ahora simplemente traslada toda la información que se te solicita en nuestro formulario, para que tus datos, juntos con los datos de otros observadores repartidos por todo el mundo y que posean un instrumento similar al tuyo, sean procesados y de esa manera obtener “nuestra”estimación de la velocidad de la luz.