CONDICIONES ATMOSFÉRICAS

Las condiciones atmosféricas son determinantes para una observación productiva hasta el punto que, si no son las adecuadas, esta se interrumpe. Esto no implica que no se pueda transgredir con algunos parámetros, pero para cada telescopio existen unas condiciones atmosféricas de utilización fuera de las cuales se deja de trabajar.

Un buen ejemplo de ello es el Telescopio Nacional Galileo, donde los parámetros principales que se tienen en cuenta para la observación son la velocidad del viento y la humedad. A partir de un viento de 10 metros por segundo, se sube la pantalla del viento para evitar las ráfagas. De 15 a 20 metros por segundo, se observa sólo si se estudia un objeto que está en la dirección opuesta al viento. A partir de 20 metros por segundo, se cierra la cúpula. Con valores bajos de humedad relativa, 40 ó 50%, el operador del telescopio presta una atención especial al proceso de observación, aunque se observa hasta un valor de 85%; por encima de él, se cierra la cúpula. Se reabre si la humedad relativa desciende como mínimo hasta un 80% de manera estable. 

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