
Fig. 1. El planeta Neptuno observado con el
telescopio Keck, de 10 m de espejo primario, en la banda de metano. A la izquierda, la
imagen obtenida con el sistema de óptica adaptativa. A la derecha, imagen sin corregir.
El color es falso. |
La óptica
adaptativa es una técnica que permite, mediante el uso de óptica deformable,
corregir gran parte de los defectos introducidos por la atmósfera terrestre en las
imágenes observadas con un telescopio. Conscientes de la importancia que la comunidad
astronómica concede a esta técnica, el Gran Telescopio Canarias (GTC) ha incluido en su
diseño un sistema de óptica adaptativa que estará operativo en el año 2005. En este
artículo, el Director Científico del GTC, José Miguel Rodríguez Espinosa, justifica la
importancia de un programa de desarrollo de óptica adaptativa para este telescopio.
JOSÉ MIGUEL RODRÍGUEZ ESPINOSA
(Director Científico del GTC)
La óptica adaptativa es una técnica que
permite corregir las perturbaciones más importantes que sufren las imágenes
astronómicas debido a la atmósfera terrestre. Con este sistema es posible obtener
imágenes más nítidas, o como decimos los astrónomos, de mejor resolución espacial. La
diferencia que introduce esta técnica es comparable a la que existe entre mirar un objeto
situado en el fondo de una piscina con agua o sin agua.
De la importancia para la investigación
astronómica habla el hecho de que todos los telescopios u observatorios con telescopios
mayores de 4 metros han desarrollado o están desarrollando sistemas de óptica adaptativa
adecuados a sus necesidades.
El Comité Científico Asesor del GTC,
consciente de las grandes ventajas que esta técnica supondrá para la astronomía,
recomendó la adopción, posteriormente aprobada por el Consejo de Administración de
GRANTECAN, de un programa que dotara al GTC de un sistema de óptica adaptativa de alto
nivel, lo que contribuirá una mayor proyección de este telescopio en el plano
internacional. Dado que la puesta en operación de un sistema de óptica adaptativa es un
reto tecnológico que puede llevar del orden de cinco años, el diseño conceptual del
sistema de óptica adaptativa se ha de realizar a lo largo de este año, para tener un
sistema operativo a finales de 2005.
Ventajas para la astronomía
Las posibilidades que la óptica
adaptativa ofrece a la astronomía son espectaculares. Eliminar las perturbaciones
producidas por la atmósfera equivale esencialmente a observar desde el espacio.
Las perturbaciones atmosféricas causan
una pérdida en nitidez o resolución espacial. Esta pérdida se traduce, por un lado, en
una disminuida capacidad para resolver objetos, es decir, para realizar estudios
detallados de su morfología. Por otro lado, influye también en la capacidad de detectar
objetos débiles, dado que la imagen se dispersa en puntos de luz mayores.
Fig. 2. Imagen de la estrella HD 216210 en la banda K
(2.2 mm), corregida con óptica adaptativa a la izquierda y sin corregir a la derecha.
Nótese como la energía es distribuida en un área mayor del detector en el caso de la
imagen sin corregir, lo que impediría por ejemplo observar objetos débiles (¿planetas?)
que pudiesen estar cercanos a la estrella principal.
En efecto, debido a las perturbaciones
atmosféricas, la energía procedente de cada punto luminoso de un objeto astronómico se
distribuye en un área sobre el detector que es tanto más grande cuanto peor es el estado
de la atmósfera. Ganar nitidez en las imágenes significa concentrar en un menor número
de puntos sensibles del detector los pocos fotones que nos llegan de los objetos débiles
o lejanos; por tanto, la probabilidad de verlos es mayor.
Las figuras que acompañan a este texto
muestran la importancia de la capacidad de resolver objetos espacialmente, y no sólo en
astronomía sino en muchas otras áreas del saber.
El estudio de los planetas de nuestro
sistema solar es un campo que se ve claramente favorecido por el aumento de resolución
espacial que proporciona la óptica adaptativa. Estudios de la actividad atmosférica de
los planetas gigantes, de gran importancia para entender su evolución, serán posibles
con esta técnica.
La mejora que introduce la óptica
adaptativa se puede cuantificar utilizando la relación entre el tamaño del telescopio y
el tamaño de la mejor imagen que puede obtener. El poder de detección de un telescopio
aumenta con el diámetro de su espejo primario y disminuye con el tamaño de la imagen que
forma de un objeto puntual (de aquí la importancia de la calidad de imagen en un
telescopio). Por tanto, la diferencia con un mismo espejo de 10 metros, entre conseguir
enfocar imágenes de 0.4 segundos de arco (lo posible en una noche de visibilidad
excelente) y una imagen de 0.04 segundos de arco, que debe ser posible con un sistema de
óptica adaptativa, equivaldría a tener un espejo primario de 100 metros. De ahí que,
como decíamos al principio, la mayor parte de los observatorios y telescopios importantes
o bien ya disponen de un sistema propio de óptica adaptativa o bien están trabajando en
ello.

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Fig. 3. En la imagen superior, el
centro de la Vía Láctea en 2.2 micras visto con el Keck. Nótese cómo en la zona del
recuadro que coincide con el centro mismo de la Galaxia no se aprecia ninguna estrella. En
la imagen inferior, la misma zona, esta vez observada con el sistema de óptica adaptativa
del Keck. Puede apreciarse la gran cantidad de información presente en esta imagen en
comparación con la imagen anterior, que permite incluso determinar la cinemática de la
región, lo que será decisivo para determinar la existencia y propiedades de un agujero
negro en el centro de nuestra galaxia. |
Otras aplicaciones
La óptica adaptativa tiene además
importantes aplicaciones tecnológicas fuera de la astronomía. Sistemas que utilizan
óptica adaptativa pueden verse ya en áreas tan diversas como la medicina, la
observación de la Tierra, la comunicación mediante láser con satélites, donde la
transmisión a través de la atmósfera es de vital importancia, y la utilización de
láseres de alta potencia para conseguir la fusión nuclear, sin olvidar las aplicaciones
en la industria de defensa.
Esta técnica es de gran interés
especialmente en oftalmología, donde los profesionales de esta rama médica se ven
limitados para examinar el fondo de ojo por las propias aberraciones del ojo humano.
Mediante el uso de óptica adaptativa puede observarse el fondo del ojo con nitidez
(resolución) hasta ahora inusual. Existe gran actividad investigadora en este campo en
varias Universidades extranjeras así como en España, en las Universidades de Murcia,
Vigo y Santander, entre otras.
Principios de la óptica adaptativa
La óptica adaptativa es una tecnología
que permite determinar y corregir gran parte de las aberraciones con que llega el frente
de onda de los objetos observados. El frente de onda es la envolvente geométrica de todos
los rayos de luz que salieron al mismo tiempo de un objeto luminoso. Cuando el origen de
la luz es un punto, el frente de onda es esférico; pero si está suficientemente lejos,
como en el caso de las estrellas, ese frente es prácticamente plano.
Esquema de un sistema de
óptica adaptativa.

El frente de onda, perturbado por la
atmósfera, es en primer lugar analizado por el sensor de frente de onda para determinar
las aberraciones que trae consigo. Esta información pasa al reconstructor de fase, el
cual calcula las correcciones que se deben realizar y las deformaciones que ha de adoptar
el espejo deformable. |
En un sistema de óptica adaptativa, el
frente de onda, perturbado por la atmósfera, es analizado en primer lugar por un sensor
de frente de onda, que determina sus aberraciones. Esta información pasa al reconstructor
de fase, el cual calcula las correcciones que debe realizar y las deformaciones que ha de
adoptar el espejo deformable para compensar las aberraciones originales del frente de onda
(ver fig. 4).
Estrellas de láser artificiales
Con el sensado del frente de onda se
pretende medir las aberraciones introducidas por la columna de atmósfera que atraviesa la
luz proveniente del objeto astronómico. Normalmente, los objetos que se quieren estudiar
son muy débiles, por lo que la medida de las perturbaciones del frente de onda ha de
realizarse con alguna estrella brillante cercana al objeto de interés para que la luz
procedente de esta estrella de referencia atraviese aproximadamente la misma columna de
atmósfera que el objeto. Sin embargo, no siempre es posible encontrar estrellas
suficientemente cercanas al objeto astronómico de interés y suficientemente brillantes
para poder utilizarlas para medir el frente de onda.
La solución que se ha encontrado a este
problema consiste en la producción de estrellas artificiales mediante la excitación con
un rayo láser de la capa de sodio existente en las altas capas de la atmósfera. Esto
requiere la utilización de láseres de elevada potencia y es una técnica que está aún
en pleno desarrollo.
Una nueva tecnología
La óptica adaptativa es una técnica
relativamente reciente, aunque los resultados, sin embargo, no se están haciendo esperar.
Hoy en día no se concibe ningún gran telescopio sin un sistema de óptica adaptativa. Es
más, cualquier próximo salto en el tamaño de los telescopios ha de contar
necesariamente con el empleo sistemático de esta técnica. Ello es debido
fundamentalmente a que la instrumentación científica sin el uso de óptica adaptativa
aumentaría de tamaño directamente con el tamaño del telescopio, lo que daría como
resultado tamaños inviables. Con óptica adaptativa, se reduce el tamaño del disco
ocupado por las imágenes y el tamaño de los instrumentos se independiza del tamaño del
telescopio.
Cualquier proyecto de futuro gran
telescopio pasa por la adquisición de una gran experiencia en óptica adaptativa y por el
dominio tecnológico de la segmentación en el espejo primario. Por ello, la experiencia
que está adquiriendo el telescopio Keck, de gran aplicación para el GTC, y la propia
experiencia que este telescopio español adquirirá tanto por ser segmentado como por el
uso de óptica adaptativa, sitúa al GTC y a la industria española que participe en el
desarrollo del telescopio y de su sistema de óptica adaptativa en una posición clave de
referencia en el entorno europeo.
El coste de un sistema de óptica
adaptativa se estima en 1.200 millones de pesetas. Posteriormente se espera contar con un
sistema láser para producir estrellas artificiales cuyo costo puede ser de 300 millones
de pesetas adicionales, si bien la urgencia de este último sistema no es inmediata. El
Comité Científico Asesor considera que las ganancias que se obtendrán en capacidad de
observación astronómica, así como los beneficios de índole estratégica antes
mencionados, compensan la inversión. |