El físico y director
durante 21 años de la revista Nature, John Maddox, aborda en su libro «Lo que
queda por descubrir» los problemas aún no resueltos por la ciencia y sostiene que lo que
ahora sabemos es sólo una pequeña fracción del conocimiento que podemos alcanzar. En
cambio, otros autores han planteado todo lo contrario. ¿Cuál es su opinión al respecto?
¿Cree que podríamos encontrarnos en el umbral de una revolución científica? ¿En qué
ramas de la ciencia cree que podría producirse un salto cualitativo que revolucione el
conocimiento actual, como hizo la Teoría de la Relatividad en el siglo que acaba?
LA CIENCIA EN EL SIGLO XXI
J. BECHTOLD:
"Si podemos tomar
la historia como guía, los avances científicos seguirán produciéndose a un ritmo cada
vez mayor. Uno de los avances más impresionantes que he visto en mi vida es el desarrollo
y la proliferación de los ordenadores. Creo que aún no hemos evaluado realmente el
impacto que han tenido los ordenadores rápidos, el aumento de la capacidad de
almacenamiento de datos, la internet, etc. en todas las ramas de la ciencia (y, desde
luego, en la Astronomía). Mis hijos ya eran intrépidos usuarios del ordenador en su edad
pre-escolar, antes incluso de aprender a leer; yo tenía 17 ó 18 años cuando ví un
ordenador por primera vez. No me imagino cómo explotarán la tecnología de la
información las generaciones venideras, que habrán crecido rodeadas de
ordenadores."
G. BRUZUAL:
"Coincido con la
opinión de J. Maddox. La historia demuestra que cada vez que el hombre ha pretendido
conocerlo todo los hechos le han indicado lo contrario. Las distintas ciencias progresan a
ritmos diferentes y, desde luego, nosotros vivimos en una época privilegiada en el
sentido de que es muy probable que nuestra interpretación de la mayoría de los
fenómenos naturales esté en la línea correcta. Pero aún queda mucho camino por andar.
No hay que olvidar que la mayor parte de la población mundial viven aún en condiciones
muy primitivas y no se interesan por la ciencia, se han beneficiado muy poco del saber
científico. Si esperamos que la vida en la Tierra siga desarrollándose como la
conocemos, pienso que los problemas que hay que resolver urgentemente están en el ámbito
de las ciencias sociales, agronómicas y ecológicas. ¿Cómo producir alimentos de forma
ecológicamente sostenible para alimentar a tantos hambrientos? Creo que este es el salto
cualitativo que necesitamos en la tecnología. Si no resolvemos este problema quedará
poco tiempo para que los científicos del planeta solucionen otros problemas interesantes
pero socialmente irrelevantes."
M. DICKINSON:
"Tiendo a coincidir
con que aún nos queda mucho por aprender, si bien soy reacio a profetizar cualquier
revolución. Desde luego, en Astronomía y especialmente en mi campo, la cosmología
observacional, el número de descubrimientos nuevos ha sido impresionante en los últimos
años, cosa que en sí podría considerarse una revolución. Pero, como decía más
arriba, creo que nos queda mucho por andar antes de comprender todo el proceso de la
formación y evolución de las galaxias y, quizá, más aún para entender de verdad la
cosmología fundamental que es la clave de todo lo que estudiamos."
R. ELLIS:
"Estoy de acuerdo
con Maddox. Un contrapunto a esta obra queda recogido en el libro, muy difundido, de John
Horgan "El fin de la Ciencia", donde se sostenía que pronto llegaríamos a
abarcarlo todo en, por ejemplo, cosmología, y nos quedaríamos sin nada que estudiar. La
obra de Horgan me pareció carente de interés. Se basaba en entrevistas realizadas a
científicos de renombre que se encontraban al final de su carrera, algunos de los cuales
ya no tenían muchas miras puestas en el futuro. La cosmología no terminará aunque
hayamos logrado medir los parámetros fundamentales, porque entonces tendremos otros
interrogantes que responder surgidos de los propios valores obtenidos. Lo maravilloso de
la ciencia es que el saber no tiene límite; cada vez que un proyecto toca a su fin surge
un panorama diferente que estudiar. Es cuestión de adoptar la adecuada actitud mental
para dar con él.
No obstante, es difícil
predecir una revolución. Comentar con autoridad sobre cualquier rama de la Ciencia es muy
difícil. En el ámbito de la cosmología, yo diría que determinar la existencia y el
origen físico de la materia oscura no bariónica y la constante cosmológica serían los
dos acontecimientos más revolucionarios a corto plazo."
A. FRANCESCHINI:
"Este siglo ha sido
enormemente prolífico en descubrimientos fundamentales para la Física y la Astrofísica.
Especialmente fructíferas fueron las décadas de 1930, con la caracterización
fundamental que hizo Hubble del tamaño y la estructura del espaciotiempo y su
formalización en el marco de la Relatividad General, y durante los años 60, con muchos
descubrimientos importantes sobre los componentes físicos del Universo (las radiaciones
de fondo milimétrica y de rayos X, los cuásares a alto corrimiento al rojo y las
radiogalaxias que hablaban de un Universo evolutivo, la formulación de las leyes físicas
fundamentales que gobiernan la formación de estructuras cósmicas como efecto de la
gravedad, etc.)
Existe un consenso generalizado
sobre que las décadas de investigación y descubrimientos astrofísicos apoyan el modelo
estándar de la cosmología del Big Bang y proponen un universo en expansión cuyo origen
tuvo lugar hace unos 15.000 millones de años a partir de un plasma denso, a muy alta
temperatura y sin diferenciación. Lo que actualmente es objeto de un intenso debate son,
más que este esquema general, los detalles del enfriamiento y la condensación de ese
plasma cósmico por efecto de la gravedad para dar lugar al Universo muy estructurado que
observamos hoy.
Después de todos estos
(aparentes) éxitos, es difícil evitar la conclusión de que el esquema general y
los hechos fundamentales se conocen bien y son sólo los detalles los que aún se
investigan. No obstante, debemos tener en cuenta que en todas las épocas los científicos
han tenido una apreciación similar, empezando por la Gracia clásica. Un ejemplo muy
ilustrativo de ello es la sensación de conocer todo que reinaba en la cultura
filosófica y científica de finales del siglo XIX, justo antes de las revoluciones
científicas de nuestro siglo.
Algo que cambiaría
drásticamente nuestra imagen del mundo sería el descubrimiento de que el Big Bang no fue
un evento único y aislado, sino una serie infinita de Big Bangs seguida de Big
Crunches (grandes implosiones), lo que a su vez implicaría un tiempo infinito y la
desaparición del concepto de origen.
Personalmente soy muy escéptico
sobre las posibilidades de que esto pueda ser demostrado alguna vez, incluso asumiendo que
tenga sentido (ver el problema del aumento de la entropía de un ciclo a otro y la prueba
observacional actual de un universo en expansión continua).
Quizá la Física Fundamental
pudiera estar más cerca de una revolución similar a la que supuso la aparición de la
Teoría de la Relatividad, por ejemplo descubriendo una nueva Física que unificara las
fuerzas fundamentales de la naturaleza (especialmente la gravedad con las otras fuerzas).
Sin embargo, todas estas ideas pueden incluir un sesgo, y es que cuanto mayor es la
profundidad a que se trabaja en un campo dado, más difícil es imaginar una revolución
en él. Después de todo, la mayoría de las revoluciones vividas en las Ciencias Físicas
en este siglo procedían bien de gente muy joven (como quienes trabajaron sobre los
fundamentos de la Física Cuántica: Born, Dirac, Eisenberg, Pauli, Fermi y otros) o de
extraños no académicos, como lo fueron el joven Einstein y aquéllos a
quienes se deben los descubrimientos fundamentales de la cosmología: Edwin Hubble, por la
expansión del Universo, y los ingenieros Penzias y Wilson, por el fondo cósmico de
microondas."
K. FREEMAN:
"Coincido con J.
Maddox en que aún nos queda mucho por aprender. Sin necesidad de salir de la Astronomía,
¿cómo podemos pensar que lo sabemos todo si no tenemos ni idea de en qué forma se
encuentra el 90% del Universo?."
S. RAWLINGS:
"No estoy en
situación de dar una opinión informada sobre el tema, pero sí algo menos reflexionado.
Vivimos una época en la que los avances tecnológicos y científicos parecen tener lugar
a un ritmo aún más acelerado. En buena parte se debe al aumento en potencia y
sofisticación de los ordenadores digitales y sus periféricos. No veo pruebas de que
estemos alcanzando ningún límite fundamental en este campo; de hecho, es más probable
que nos encontremos al principio de lo que podría denominarse, con razón, una
revolución informática. Ya se están dando los primeros pasos hacia el diseño de
ordenadores construidos sobre principios de mecánica cuántica y no digitales, lo que
haría que los ordenadores actuales pareciesen aún más rudimentarios de lo que nos
resultan hoy las primeras computadoras de la historia. Me resulta imposible imaginarme la
capacidad de esas máquinas del futuro dada la complejidad de las simulaciones, la
realidad virtual y los procesos de inteligencia artificial que llevarán a cabo. Al decir
esto me estoy acercando peligrosamente a la ciencia ficción, pero uno puede entrever
claramente un momento en que la frontera entre lo virtual y lo real y entre el cerebro de
los ordenadores y el humano podría borrarse considerablemente. Como científico me parece
algo alucinante, pero como ser humano me produce escalofríos. Sólo sobre esta base (y
son muchas las disciplinas científicas, incluida la física fundamental, donde seguimos
siendo muy ignorantes) resulta difícil discutir la tesis de John Maddox."
S. WHITE:
"No creo que
podamos estar seguros de comprender en lo más mínimo cómo el Universo llegó a tener la
estructura que observamos actualmente. Algunos dicen que las observaciones de la
radiación de fondo de microondas de las próximas dos décadas resolverán la
cosmología. Aunque estoy de acuerdo en que si estas mediciones resultasen coincidir con
alguna versión del paradigma estándar actual (lo que aumentaría nuestra confianza en
que es correcto), no me sorprendería en absoluto que ninguna versión encajase en esas
observaciones. En cuanto a la formación de galaxias, creo que entendemos a grandes rasgos
cómo las galaxias adquirieron el aspecto que hoy presentan, pero dudo de que seamos nunca
capaces de predecir su estructura detallada ab initio más de lo que
podríamos esperar predecir el tiempo atmosférico a partir de un modelo de evolución
global de la atmósfera terrestre." |