Estamos habituados a que el aspecto exterior de un ser vivo nos condicione sobre lo que esperamos de su comportamiento, proyectando nuestros prejuicios humanos al reino animal. Cuando se habla de los extraterrestres, su representación en los medios audivisuales nos permite vislumbar sobre nuestros patrones de conducta humanos.
Para poder entender este aspecto nos tenemos que retrotraer a los origenes de un ratón.
Fue en el año 1928 cuando se presento un corto animado que introdujo al mundo a un
raton desgarbado llamado Mickey Mouse.
Cincuenta años después, el paleontólogo y gran divulgador Stephen Jay Gould
escribio un ensayo fascinante en la revista Natural History en el
quincuagesimo aniversario de la creación de Mickey Morse notando
como su apariencia, a diferencia de los adultos, se habia hecho
sutilmente mas infantil y amable con los años.
Los dibujantes inconscientemente lo habian hecho mas agradable a nuestra vision.
Mickey Mouse comenzo su vida como un adulto, pero a medida que fueron pasando
los años los dibujantes se ocuparon de que su craneo fuera creciendo,
mientras que sus
piernas y el torso encogían, y sus ojos se hacían mas grandes y anchos, t
ransformandose mientras maduraba en un niño.
Con la ayuda de una regla, Gould noto que los ojos de Mickey habian aumentado
del 29% al 42% del tamaño de su cabeza, mientras que esta habia ido del 42.7% al 48.1%.
Este fenómeno se denomina en biología como neotenia,
la retencion de caracteristicas de la juventud en la adultez.
Para el entomólogo Konrad Lorenz existen las caracteristicas juveniles
de nuestros infantes disparan mecanismos intrinsecos que inducen a la afección
y el cuidado en los humanos adultos.
Y, por lo tanto, cuando vemos una criatura viviente que caracteristicas de
bebe,
sentimos automáticamente aparecer sentimientos de cariño.
Podemos dejar de lado el aspecto si este comportamiento es innato y heredado
de nuestros ancestros, o bien que se aprende de nuestra interacción con bebes y en consecuencia
proviende de una predisposición evolucionaria a lazos de afección a partir de ciertas señales aprendidas.
Lo que resulta claro es que dada la fragilidad humana en los primeros estadios
de desarrollo, este tipo de actitud es muy conveniente desde el punto
de vista de la conservación de la especie.
¿Y cuales son esas caracteristicas infantiles que generan ese comportamiento?.
Según Lorenz, la lista incluye "una cabeza relativamente grande,
predominio de la capsula cerebral, ojos grandes y extremidades cortas y gruesas"
Por lo tanto, si quisieramos representar a extraterrestres como seres
a los que asignamos nuestro confianza y amor, no seria disparatado
que tuvieran formas siguiendo
ese sutil imperativo psicológico.