Título
The Final Countdown (1980).
Director: Don Taylor
Protagonistas: Kirk Douglas (Cap. Matthew Yelland) Martin Sheen (Warren
Lasky),
Katharine Ross (Laurel Scott), James Farentino (Com. Richard Owens)
Guión: Thomas Hunter & Peter Powell.
En el año 1980 el portaviones nuclear Nimitz se ve transportado por una extraña tormenta al 6 de Diciembre de 1941, la víspera del ataque del Japón a Pearl Harbor. Pronto sus tripulantes tendrán que decidir si están dispuestos a cambiar la historia de ese dia.
El final de la cuentra atras podría ser fácilmente un episodio de una hora en una serie de antología fantástica de ciencia-ficción. Lo mejor de ella es que entretiene durante su metraje, y permite disfrutar de un documental en toda la regla de como funciona un portaaviones nuclear, al tiempo que sirve como una película de reclutamiento para futuros miembros de la armada de los Estados Unidos. Pero es una lástima que no explore las posibilidades lógicas y los dilemas éticos de tener la posibilidad de poder cambiar realmente la historia. ¿Que tipo de mundo quedaría entonces? Es interesante que muy recientemente el manga japones visitó nuevamente este escenario en la serie Zimpango, ahora con un crucero Aegis de las fuerzas de autodefensa viajando en el tiempo hasta encontrarse en plena guerra naval del Pacífico antes de la batalla de Midway. En este caso los tripulantes realmente quieren cambiar el futuro, combinando al mismo tiempo el pacifismo con su deseo de evitar la derrota de Japón en la guerra.
Una de las mas profundas consecuencias de la Teoria de la Relatividad Especial de Einstein es el reconocimiento de la idea de que el tiempo no es un concepto absoluto, sino que depende del estado de movimiento en que nos encontramos. Esta idea abre a las puerta a la especulación sobre si es posible el viaje en el tiempo, y a incontables obras de ficcion que se aprovechan de esa idea para crear historias sobre el tema. La Teoría de la Relatividad General introduce la posibilidad teórica de poder modificar la misma estructura del espacio-tiempo, creando los llamados "agujeros de gusano" que tambien podría ser unas efectivas máquinas del tiempo.
Por supuesto, si fuera posible el viaje en el tiempo existirían paradojas. Una paradoja esta definida según el Diccionario de la Lengua Española. Real Academia Española de la Lengua como (1) Especie extraña u opuesta a la común opinión y al sentir de los hombres, (2) Aserción inverosímil o absurda, que se presenta con apariencia de verdadera, (3). Ret. Figura de pensamiento que consiste en emplear expresiones o frases que envuelven contradicción. En resumen, algo que va contra nuestro sentido común.
Las paradojas que resultan de viajar en el tiempo son múltiples. Algunas son muy conocidas y obvias, como por ejemplo la conocida como paradoja del abuelo. Es decir, si es posible viajar hacia atras en el tiempo, podria retroceder a un momento donde me encontrara con mi abuelo cuando era joven, y darle muerte. Con este método drástico impediria que se casara con mi abuela. Pero si eso ocurriera, sería imposible que yo habiera nacido. Esta contradiccion lleva a la paradoja. Si el viaje en el tiempo fuera posible para la ciencia, existiría el riesgo de que ocurrieran paradojas. Lo más grave es la destruccion de la causalidad. La idea de este concepto es que una causa debe siempre preceder a su efecto. Si los viajes en el tiempo son posibles nos encontramos con graves riesgos de destruir este principio. Toda teoría física que sea válida debería de encontrar soluciones a estos problemas generados por viajar en el tiempo. Por lo tanto, los físicos trabajan no solo estudiando si las teorías permiten el viaje en el tiempo, sino también que por razones de autoconsistencia impidan la existencia de paradojas temporales.
Una de las paradojas mas sutiles es la posibilidad de que la información surja aparentemente de la nada. Algunas grandes historias en ciencia-ficcion estas basadas en este argumento. El ejemplo clásico es el del viajero a un tiempo pasado que se encuentra con un futuro Shakespeare que todavía no ha empezado a crear su obra. Para su sorpresa ese Shakespeare es un hombre sin talento, muy lejos de ser aquella persona que alcanzará fama en los siglos venideros. Desilusionado, comienza a aconsejar como escribir sus grandes obras de teatro hasta que el mismo asume la tarea y se da cuenta que, para la posteridad, el mismo sera el llamado Cisne de Avon. Pero dado que es necesario que el viaje en el tiempo con el conocimiento de las obras del Shakespeare, estas mismas han sido creadas "de la nada".
En El final de la cuenta atras, esta paradoja es evidente al final de la película. Para evitar el principal problema argumental, el de cambiar la historia, la misteriosa tormenta que lleva al portaaviones al pasado aparece en el último momento para evitar la confrontación con la flota japonesa que se dispone a atacar Pearl Harbour. De esta manera se impide afectar la línea de tiempo (es decir, lo que ha ocurrido debe de ocurrir). Pero en el final de la historia se descubre que el motor de toda esta aventura ha sido el diseñador del portaaviones, que en el pasado fue un piloto del Nimitz. Es decir, tuvo que conocer el Nimitz para poder diseñar el Nimitz, otro ejemplo de información creada a partir de si misma.
Internet Movie Datatabase: The Final
Countdown