Environment and Sustainability

Consumption

Resumen

El IAC, por su tamaño y actividad, genera un enorme volumen de compras y produce una gran cantidad de residuos. En promedio, cada día entran al IAC productos por un valor de unos 35.000 € y salen varios cientos de kg de residuos de todo tipo (desde basura, papel y residuos industriales -aceites, metales, etc.- hasta electrónica y material informático obsoleto). En total gastamos unos 13 millones de al año en compras, de los que aproximadamente 1.5 millones de son herramientas informáticas. Éstas constituyen uno de los sectores más críticos del consumo del IAC, por tratarse de productos caros con una vida útil particularmente corta. Su actualización periódica implica una huella de Carbono considerable: unas 90 tCO2 anuales solo por la compra de ordenadores. En el apartado de los productos fungibles, destacan negativamente las aproximadamente 50000 copias impresas que se realizan mensualmente, así como el empleo de materiales de un solo uso en la cafetería: manteles, cápsulas de café, vasos de papel/plástico, etc. También merecen ser destacadas las acciones positivas ya vigentes, como las fuentes de agua, que han disminuido radicalmente el uso de botellas de plástico.

Recomendaciones

El modelo actual de consumo insostenible se caracteriza por el uso de productos con una vida útil cada vez más corta y la generación de niveles crecientes de residuos. El IAC debe optar decididamente por una "economía circular" en la que se reparen, reutilicen y aprovechen los productos. Este cambio no es sencillo y encontrará resistencias, porque contradice los comportamientos habituales de los individuos. Para ello, se proponen tres frentes: (1) la concienciación, por medio de charlas y talleres, (2) la propuesta de acciones de conciencia colectiva, como "Los lunes sin carne" u otras, y (3) la elaboración de un "decálogo" de buenas prácticas sostenibles en el trabajo (Anexo VI).

El consumo de herramientas informáticas debe estar controlado por una Comisión Técnica en la que, además de las necesidades básicas de hardware, sistema operativo y software, prevalezcan criterios de durabilidad, eficiencia y calidad, en contraposición a criterios referidos al estatus de determinadas marcas o a la necesidad de ajustar los presupuestos.

Las impresoras deben seguir un sistema de cuotas (como los e-mails), con posibilidad de solicitud personal de ampliación. El objetivo es llegar en los próximos semestres a un tercio de las impresiones actuales y a una fase de “impresiones casi cero” posteriormente. Debe volverse al papel reciclado y al uso del modo blanco-negro en la mayoría de las máquinas, dejando unas pocas impresoras de color, que suponen un gasto seis veces mayor.

En otros aspectos de menor impacto: (1) debe reducirse el material gráfico y de propaganda del IAC, concentrándolo en una publicación única y de fácil actualización. (2) Tras la consulta con el personal/usuarios, nueva reducción de las suscripciones a revistas en papel de la Biblioteca. (3) Ajustar los horarios de encendido de las pantallas de divulgación-investigación a la mayor presencia de personal.