El Universo no está distribuido de manera uniforme. Las galaxias se organizan formando una gigantesca red cósmica compuesta por vacíos, filamentos y cúmulos de galaxias. Estos filamentos actúan como auténticas “autopistas cósmicas” a través de las cuales la materia y las galaxias fluyen hacia las regiones más densas del Universo. Comprender cómo influyen estas estructuras en la evolución de las galaxias es uno de los grandes objetivos de la astrofísica moderna. En este trabajo analizamos, utilizando cientos de miles de galaxias observadas por el cartografiado Sloan Digital Sky Survey (SDSS)
Las regiones H II son nubes de gas ionizado y luminoso asociadas a zonas de formación estelar reciente. Al estudiar la luz que emiten estas regiones, podemos conocer sus condiciones f í sicas y su composición qu í mica, lo que nos proporciona pistas importantes sobre cómo se forman y evolucionan las estrellas y las galaxias. Una de las propiedades clave que necesitamos conocer es la temperatura del gas. Podemos medirla a partir de las l í neas de emisión de diferentes elementos qu í micos, que representan distintas partes de una región H II. Sin embargo, no siempre es posible medir todas
El instrumento NISP (Near-Infrared Spectrometer and Photometer) a bordo de la misión espacial Euclid ha obtenido espectros en el infrarrojo cercano (NIR) de millones de objetos, entre ellos cientos de enanas ultrafrías (UCD). Euclid obtiene simultáneamente imágenes y espectros en modo sin rendija. Esta combinación marca una nueva era en el descubrimiento de objetos, como las enanas de tipos L y T, que pueden encontrarse mediante la identificación directa a través de las bandas de absorción de H2O y CH4. La resolución espectral del NISP (R ∼ 450) es suficiente para clasificar los objetos por