Las pioneras de la Astronomía española

Antonia Ferrín en su despacho del Observatorio de Santiago de Compostela. Crédito: Consello da Cultura Galega.
Fecha de publicación
Autor/es
Sandra
Benítez Herrera
Categoría

Durante la mayor parte de la historia, Anónimo era una mujer”

                                  Virgina Woolf

 

En este artículo recordamos a las pioneras españolas en Astronomía, grandes desconocidas que introdujeron en nuestro país esta ciencia apasionante y que inspiraron varias generaciones posteriores de astrónomas.

La astrónoma árabe

Cuenta la leyenda que el astrónomo, filósofo y matemático árabe de origen madrileño, Maslama al-Mayriti, tenía una hija también astrónoma llamada Fátima de Madrid. Ambos vivieron durante los siglos X-XI en Córdoba, conocida en la época como la “perla del mundo” y trabajaron en la edición y corrección de las tablas astronómicas clásicas para ajustarlas a la latitud cordobesa, elaborando también calendarios para el Califato. Llevaron a cabo, además, observaciones sistemáticas de las posiciones del Sol, la Luna y los planetas y calcularon sus paralajes. Las obras más destacadas de Fátima de Madrid serían las “Correcciones de Fátima” y el “Tratado del Astrolabio”, sobre el uso de dicho instrumento astronómico, utilizado para determinar la posición y la altura de las estrellas en el cielo.

No existe consenso entre los historiadores sobre si Fátima de Madrid fue real [1]. Sin embargo, para mi encarna a todas aquellas que en épocas lejanas (y también más recientes) no pudieron dar a conocer su talento y fueron silenciadas por unas férreas costumbres que negaban la inteligencia de las mujeres. Es por ello que me gusta considerarla la primera astrónoma española. Mil años después, brillarían en España otras dos estrellas pioneras en el campo de la Astronomía.

La genia gallega

Antonia Ferrín Moreiras nació en Ourense en 1914. A los 10 años ya cursaba estudios de bachillerato en ciencias y a los 16 se matriculaba en la Universidad de Santiago de Compostela (USC) para estudiar Química. Aunque la familia tenía pocos recursos económicos, Antonia pudo dedicarse a estudiar durante esta época gracias a la becas que conseguía por sus brillantes resultados académicos.                       

En 1934, con apenas 20 años, ya ejercía como profesora ayudante de Física y Matemáticas en la Facultad de Ciencias de la USC y era interina en el Departamento de Ciencias del Instituto Arcebispo Xelmírez de Santiago. Ninguno de dichos trabajos era remunerado, por lo que Antonia impartía clases particulares para cubrir sus gastos. En 1937, en plena guerra civil, se abrió un expediente de depuración contra ella y otros 45 profesores universitarios debido a sus ideas políticas progresistas, y fue apartada de la docencia. En 1940, consiguió que revisaran su causa y anularan la pena. Ese mismo año concluía sus estudios en Farmacia y en 1948, obtenía su tercer título universitario en Ciencias Exactas por la Universidad Central de Madrid (actualmente Universidad Complutense). 

Poco después, en 1950, conseguía una beca de investigación del Consejo Superior de Investigaciones Científicas para trabajar en el Observatorio Astronómico de la USC junto a su director y fundador, el astrónomo Ramón María Aller. Bajo su supervisión realizó el doctorado convirtiéndose, en 1963, en la primera mujer en defender una tesis doctoral en astronomía en España. Dos años después, obtuvo un contrato de ayudante de investigación que le permitió continuar sus observaciones del paso de estrellas por dos verticales, de ocultaciones de estrellas por la Luna y medidas micrométricas de sistemas estelares dobles. Antonia comentaría al final de su carrera que "las noches de observación supusieron horas de intenso frío, porque no podía vestir pantalones en un tiempo en el que esta prenda no se toleraba en las mujeres".

En 1964 fue nombrada Catedrática Numeraria de Matemáticas en la Escuela Femenina de Magisterio Santa María de la Universidad Central de Madrid, donde además de impartir clases, desempeñó diferentes cargos directivos hasta su jubilación.

Assumpció Català. Crédito: Universidad de Barcelona.
Assumpció Català. Crédito: Universidad de Barcelona.

Doctora Català: abriendo el camino

Maria Assumpció Català i Poch nació en 1925 en Barcelona, y como hemos visto en otras ocasiones, pudo dedicarse a la ciencia gracias al apoyo de su familia en una época en que las mujeres tenían muy pocas opciones profesionales. Su tío abuelo, Jaume Poch i Garí, fue catedrático de Geografía y solía llevar a sus sobrinos nietos a mirar las estrellas en la cercana montaña de Collserola. De esta forma, Assumpció empezó a interesarse por la Astronomía a una temprana edad y encaminó sus estudios hacia esa disciplina (de nuevo, comprobamos la importancia de los modelos de referencia). Tras la guerra civil, cursó el bachillerato en el Instituto Maragall y en 1947 comenzó la carrera de Matemáticas en la Universidad de Barcelona (UB) licenciándose en 1953. Ya desde 1952, colaboraba con la cátedra de Astronomía de la UB impartiendo clases en diversas asignaturas y trabajando en el cálculo y corrección de órbitas cometarias.

Entre 1960 y 1974 trabajó como profesora adjunta de las facultades de Ciencia y Farmacia de la UB. Sin embargo, dada la precaria situación de las universidades españolas en aquellos años, para poder subsistir tuvo que compaginar su labor investigadora con la docencia de matemáticas en un instituto de educación secundaria. En 1971 defendió su tesis doctoral sobre la dinámica de los sistemas estelares con simetría cilíndrica y en 1975 aprobó las oposiciones para profesora numeraria en Astronomía en la UB, convirtiéndose en la primera mujer en conseguir una plaza de astrónoma profesional en una universidad española.

En 1978, recibió una beca para el Fomento de la Investigación en la Universidad para continuar su trabajo en astronomía de posición (especialmente en el cálculo de ocultaciones y tránsitos), en el análisis de sistemas estelares con diferente simetría y en dinámica galáctica. Durante este periodo, realizó estancias postdoctorales en el Instituto Henri Poincaré, perteneciente a la Universidad de la Sorbona, y en el Observatorio París-Meudon, donde estudió la estructura de la nube de Oort. Igualmente, colaboró también con la Agencia Espacial Europea en la determinación de las posiciones de estrellas y planetas como apoyo al satélite astrométrico Hipparcos.

Català también se dedicó al estudio de las manchas y protuberancia solares, llevando un registro diario durante más de 30 años que permitió conocer con gran detalle el comportamiento de nuestra estrella y llevó a descubrir, en colaboración con científicos de todo el mundo, la radiación del cinturón de Van Allen (zona de la magnetosfera terrestre donde se concentran partículas muy energéticas originadas por el viento solar). Desde 1976 y durante 15 años, Assumpció fue la representante española de la Comisión 46 para la enseñanza de la astronomía de la Unión Astronómica Internacional, y desde 1997 fue asesora científica de la prestigiosa revista National Geographic. Sus investigaciones menos conocidos trataron sobre Astronomía árabe (precisamente sobre Maslama de Madrid, el padre de Fátima) y la historia de la enseñanza de la Astronomía en España. En su dilatada carrera Català sumó más de 80 publicaciones y dirigió 7 tesis doctorales y 11 tesis de licenciatura.

En palabras de Isabel Márquez, investigadora del Instituto de Astrofísica de Andalucía, Català fue “una mujer que abrió camino y nos enseñó que era posible ser astrónoma”. Una breve entrevista con Català y una reseña sobre Ferrín, se puede encontrar en el segundo vídeo de la serie audiovisual “Mujeres en las estrellas” creada por la Sociedad Española de Astronomía en colaboración con la UNED [2].

Ambas “estrellas” nos dejaron en 2009, justo en el Año Internacional de la Astronomía, pero su brillo ilumina nuestra mitad del cielo.

 

Este artículo, redactado por Sandra Benítez Herrera, fue publicado originalmente en la Revista Astronomía en diciembre de 2019.

 

Referencias:

[1] Núñez Valdés, Juan (2016). Did Fatima of Madrid really exist? Review of Social Sciences 1(2), 19-26.

[2] Mujeres en las estrellas: https://mujeresconciencia.com/2015/02/27/mujeres-en-las-estrellas-ii-las-pioneras-espanolas-el-inicio-del-camino/