Octubre 2018

  • Milky Way and Stone Tree. Crédito: Daniel López / IAC.
    El espectáculo robado del firmamento

    El derroche de energía que las grandes urbes producen para alumbrar sus calles, más que iluminar, encandila a los ciudadanos impidiéndoles disfrutar del cielo nocturno y de sus estrellas. Varias iniciativas y proyectos han buscado luchar contra la contaminación lumínica a raíz de que el 31 de octubre de 1988 naciera la Ley del Cielo de Canarias. 30 años después, la situación parece haber cambiado, aunque no lo suficiente. No cabe duda de que la iluminación eléctrica ha supuesto un avance importantísimo para la ciudadanía moderna. Ya nadie se imagina la noche sin luces que la iluminen.

    Federico de la
    Paz Gómez
    Fecha de publicación
  • Cielo de Tenerife sobre el Teide nevado. Crédito: Daniel López.
    La inspiradora belleza del cielo nocturno

    El cielo ha sido, es y será una inspiración para toda la Humanidad. Los seres humanos hemos observado desde tiempos inmemoriales el cielo para interpretarlo, para entender las leyes físicas que lo gobiernan o simplemente para deleitarnos con su belleza. Este interés en el cielo ha tenido implicaciones muy profundas para la ciencia, la filosofía, la religión, la cultura y sobre nuestro concepto general del mundo. El indudable valor científico, educativo y cultural que representa el cielo y la capacidad de acceder a la luz de las estrellas no son, por lo general, suficientemente conocidos o

    Federico de la
    Paz Gómez
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